Podemos buscar nuestra felicidad o nuestro camino, o nuestro lugar bajo las estrellas, desde cualquier sitio, allí donde estemos nosotros, están nuestros sentimientos y por supuesto nuestra alma.
¿Que puedo decir del otro muelle?. Me acerca a todo lo que es la esencia de mi vida, por lo que representa. El ruido tenue de las olas al llegar a la playa, los pescadores en la orilla, pescando en silencio nunca sé que, y sobre todo la misteriosa oscuridad del horizonte durante la noche, hacen que encuentre la paz que necesito, mejor que en cualquier otro lugar.
A través de estas sencillas palabras quiero enviar a Roy un paquetito imaginario con todo lo que enuentro aquí, siempre adornado con un lazo azul que representa mi cariño. G E M A
es verdad, esa paz que todos anhelamos y que a veces la simple contemplación del mar nos regala.
ResponderEliminarsaludos blogueros
(roy, claro que recuerdo a la Kinski en Tess de Polanski, como para no; un abrazo, colegui)