n Adiós, Mourinho, adiós.
Tanta paz lleves como descanso dejas. Supongo que seguirás provocando incendios allá donde vayas. Y sabemos que nunca te propondrás cambiar para mejorar tu hostilidad en la comunicación. Tu absurda altivez e inquietante arrogancia seguirán conformado ese cuerpo extraño de egolatria y sin razón.
Gracias por nada.
Socios blancos desde pequeñitos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario