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- Ya que te gusta La Oreja ahí vá este tema. Que sea también para todas esas personas que iban en el maldito tren. Ojalá, la angustia de sus seres queridos remita cuanto antes para dejar paso a la nostalgia del recuerdo, que siempre acompañe y ponga en valor su paso por este mundo.
-La vida nos exige grandes y pequeños peajes que hay que pagar.La libertad supone el gran esfuerzo que todos debemos hacer, para que la grandeza de una existencia dé la vuelta al aire.Allí, donde corresponde estar, en el mejor lugar donde espero que ellos estén .Gratificados, al fín.
-El tren es el medio de locomoción más encantador. Y el más seguro, a pesar de lo sucedido ayer. Siempre me cautivó la locomotora, la sucesión de vagones, la vía, el ambiente de los andenes en donde se alternaba el hola con el adiós, la alegria del reencuentro con el dolor de la ausencia que se perdia en la vista, la emoción, el sentimiento. la incertidumbre, la ilusión cercana o lejana, la esperanza, el grito, el llanto, la risa incontrolada, el murmullo del acercamiento o la partida, la provisionalidad, todo...absolutamente todo. Qué decir cuando se vá dentro y contemplas el paisaje, lees con el leve traqueteo, estiras las piernas por el pasillo. Fascinación pura. Como la velocidad..... esa tentación que te transporta a 300 Km/h hoy dia y que, desgraciadamente, ha sido, esta vez en Santiago, tan perdedora.
Hace pocos dias, en el tren que me acercaba a Madrid, me alcanzó en algún instante , una pequeña sensación de vértigo.Muy leve,apenas trascendente,pero la sentí. Por ello, puedo imaginar,siquiera imaginar lo terrible de un descalirramiento a esa velocidad.La fracción de segundo que se ahoga en la nada,la rapidisima percepción del fín. El vacio.
-El tren, finalmente, como metáfora de la vida.Podemos conocer el trayecto, pero no como acaba y donde será . Nunca.
-¿Sabes?. Nos vamos haciendo mayores. Y vagos. Es cierto que sucumbir a la pereza, supone jugarte experiencias quizá importantes. O no, que sé yo. Lo que sí es que ,cada vez más, no nos debemos reprochar
cogerle el gusto al sillón de la tele o de la lectura .Cuando nos descuidemos, habremos cumplido los noventa. De eso se trata, ¿no?.
-Un beso.
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