lunes, 3 de septiembre de 2012

DE SAN BLAS Y UN POCO MAS ALLÁ HASTA CALERUEGA

San Blas District loc-map.svg

Si, ese es mi pequeño gran Barrio. ¿desde cuando?, desde hace cuarenta años, hoy tengo cincuenta y siete y en este mi querido barrio, me he hecho mujer, he amado, he sido muy feliz y también muy desgraciada, me he casado, he tenido a mis hijas, me he divorciado, he vuelto a reencontrarme con mi gran amor y además.............. he sido abuela.

A través de este breve párrafo quiero que me conozcais brevemente, pues mi vida ni mi circunstancias son el objeto de este apartado en mi blog.

Suelo encontrarme a menudo con circunstancias, personajes y personajillos de los más variado. Todo lo que sé que ha acaecido en estos últimos tiempos no lo puedo contar. Algunas se deben quedar solo para mi por respeto a las personas que las han vivido o que me las han contado.

Lo que si puedo decir y que me afecta a mi y a mis circunstancias personales, es que en este mi pequeño gran barrio vive el ser ¿humano? más  despreciable que por desgracia me ha tocado a mi encontrar. Como me imagino que lees este blog, te lo confirmo, por supuesto que me estoy refiriendo a ti C.F.A.

No voy a invertir ni un segundo de mi vida en hablar de él, pero si alguien quiere saber, que me pregunte. Y sobre todo deseo que nadie vuelva a caer en sus redes. Pulula por el barrio, asi que aviso para navegantes.

El Sábado pasado salí a caminar con el ánimo de adelgazar un poquito, lo suelo hacer todos los dias con escasos resultados.

Al pasar por un pequeño supermercado, me llamó la atención el revuelo que se estaba armando, y yo que soy muy curiosa me paré que es lo que estaba ocurriendo

Me encontré con que las cajeras le estaban diciendo a una clienta gitana que sacara lo que acaba de robar. Después de todos los improperios que la gitana hechó por su boca, accedió a que en  un apartado del establecimiento la registraran y mira por donde, de entre sus entrefajos salió una bandeja de pollo.

Lo que me llamó la atención de este episodio, fué el insulto final que dirigió la gitana  a una de las cajeras,  claramente mestiza:  negra resatiná, desgraciá. Tengo que decir que la gitana era incluso mas oscura de piel que la propia cajera.

Este episodio me ha hecho reflexionar sobre el tan manido racismo, que sin lugar a dudas existe, pero........... EL QUE ESTE LIBRE DE CULPA QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA.









1 comentario: