Formó parte de mi vida, de mis sueños y por supuesto también fué testigo de mis lágrimas.
Mantengo muy viva la imagen de la tarde que mi entonces marido y nuestras hijas fuimos a verlo. Nos pareció precioso, cinco puertas, cierre centralizado, gran maletero, Le faltaban los reposa cabezas, pero se los mandamos poner antes de que salieran del concesionario, así las niñas irian más cómodas, y el color, algo en lo que estuvimos todos de acuerdo ROJO.
Con aquella cabezita loca que nos caracterizaba por aquel entonces, no dudamos un solo momento en quedarnos con él, éramos jóvenes como dice la canción, primero comprábamos y después calculábamos, así que.... otra vez a pagar letras.
Y pagando letras nuestras hijas crecieron, mi matrimonio terminó, me cambié de domicilio dos veces y mi coche siempre conmigo.
Hace un año que lo regalé a una persona que lo Iba a tener en un garaje, conmigo se iba a destrozar en la calle, así que no me quedó más remdio que decirle ADIOS.
¿Por qué me desprendí de él?.